Ingenua fui al creer que tu serías mi príncipe azul, que tu cuidarías de mi y por siempre estarías a mi lado. Me imagine siendo princesa de un cuento irreal tan fantasioso como lo es la nieve en verano, te marchaste tantas veces, caballero del dolor derrotaste a tu enemigo... mi corazón.
Ahora vuelves conmigo suplicando perdón dime caballero como quieres que te perdone si la compasión, la ternura el amor se fueron con tu último adiós.
Quede reinando en la fría soledad de un reino de dolor.

No hay comentarios:
Publicar un comentario