domingo, 4 de septiembre de 2011

En la locura también se ama 8


La decisión mas difícil
Tarde en su casa, Laura no podía dormir ya que en su cabeza en esos momentos era un dura disputa entre Martín el amor de toda su vida y Eze su muy buen amigo y actual novio, hizo cientos de comparaciones entre ambos y claramente era un duro empate, ella no podía dejar de pensar en ese beso no podía olvidarse de como la tomo por su cintura y la mantuvo agarrada con fuerza y a la vez con ternura, sinceramente ya se había olvidado de como eran sus besos y eso que ocurrió a la tarde fue una clara muestra de que los extrañaba, Eze nunca la había besado con tanta pasión, ternura, cariño, Eze simplemente la besaba o por lo menos ella lo sentía así, por ahí el sentía algo diferente al tocar su labios. Al cabo de un rato quedo pensando en lo que ella misma había dicho al principio en su comparación: Eze SU MUY BUEN AMIGO y actual novio, claramente comprendió que nunca lo había dejado de ver con esos ojos de amistad, con esos ojos de ternura con los que se le ve a un gran amigo que sabe acompañarte en todo momento pero no deja de ser eso, un buen amigo, además la última frase dio cierre a toda esa disputa, ella no sentía nada especial al besarlo, ella no sentía nada que le moviera su mundo. La decisión ya estaba tomada, con la persona que ella quería estar era con Martín solo que un problema se le presentaba a Lau, como decirle a Eze que no quería estar mas con el, sabía que se pondría mal pues era un chico sensible, las cosas parecían complicarse mucho mas de lo que ya estaban, vio su reloj, el cual marcaba las 4:03 A.M y la única decisión que pudo tomar fue la de dormir y esperar a ver como se daban las cosas.
Ya siendo de día, Lau comió y tomo prestado el auto de su padre, necesitaba irse lejos un rato para liberarse de tanta tensión y pensar en ella misma, pasando por la plaza la detuvo un semáforo y vio como Martín cruzaba la calle, ella rogó que no la viera pero fue en vano, el la vio y le hizo estacionar el auto para que pudieran hablar, bajó la ventanilla y con miedo lo miró a los ojos
- Hola, ¿como has estado?
-bien, sacando el hecho de que ayer hiciste que le fuera infiel a mi novio y como de costumbre hiciste que me pasara toda la noche pensando y haciéndome sentir mal, supongo que la respuesta ahora es simplemente bien.
-Si bueno con respecto a eso yo quería pedirte disculpas, no quise presionarte ni hacer que hicieras nada malo y que valla contra tus principios de "cundo estas en pareja siempre debes serle fiel"
-¿ Acaso te parece malo eso?
- No todo lo contrario, justamente por eso quería disculparme, estaba yendo para tu casa hasta que bueno te encontré acá. ¿A donde vas?
- Lejos
-¿Que tan lejos?
- Lo mas lejos que pueda de vos, de Eze, de mis padres
-Ha huis
- No no estoy huyendo solo que necesito tiempo para mi
- Laura te conozco muy bien y se que estas tratando de escapar de esta situación
- Deja de hacerte el que me conoces, estuviste ausente todo este tiempo y ahora venís con ese prejuicio de conocerme toda la vida, de pensar ingenuamente que sigo siendo la de siempre, te digo algo estás equivocado
Laura puso primera y se fue, casi llorando de rabia y pensando en como podía ser tan idiota de querer dejar a Eze, Martín no había cambiado casi nada se sentía tan tonta de haberse confundido por un beso, un beso no significa nada. Con bronca y tristeza salió a las afueras de Buenos Aires llegando a un descampado que parecía ser tranquilo, detuvo el auto sobre el césped, salió de el y se sentó en el suelo a llorar desconsoladamente, ya la ira que había sentido en ese momento hacia Martín había desaparecido solo que otra vez en su cabeza no dejaba de pensar en quien le convenía, la única forma en la que se sentía mas tranquila era llorar y llorar le hubiera gustado gritar pero no era la única en ese lugar, no quería que los autos pararan por pensar que le ocurría algo malo, aunque la verdad era que si sucedía.
Ya habían pasado unas horas y se sentía mas tranquila, justo cuando creía tener la respuesta a su problema comenzó a oír una voz, una voz que le resultaba demasiado conocida, se levanto del suelo y al darse vuelta la vio, otra vez era ella, otra vez era Emy.
- Me parece que fui muy clara esa noche al decirte que debías hacer
-¿que haces vos acá?
- Creí haberte dicho que te olvidaras de el, que te lo sacaras de la cabeza pero no, no quisiste escucharme
- NO SOS REAL DESAPARECE
- ¿No soy real? ¿te parece que no soy real ? estas equivocada, soy mas real de lo que te puedes imaginar Laura y sea como sea voy a sacarte a ese infeliz de Martín de tu cabeza sea como sea y esta vez no voy a fallar
- DÉJAME SOLA NO SOS REAL, SOS SOLAMENTE UN MIEDO UNA CONFUSIÓN DE MI CABEZA NADA MAS
- ¿Soy un miedo? vas a ver cuanto miedo te puedo provocar, hice que lo dejaras fuera de tu vida una vez y venías estupendo, si tengo que matarlo para que lo borres de tu vida lo haré
- IMPOSIBLE PORQUE NO PODES TOCARLO, NO TE PUEDE VER, NO PODES NI ACERCARTE POR QUE NO SOS REAL
- Querida Laura hice maravillas contigo, supe manipularte desde el principio para que hicieras cosas por mi, ¿que haría que esta vez fuera diferente?
- No lo voy a hacer, no me vas a poder obligar
- ¿Queres jugar verdad? ¿queres ponerme a prueba? eso demuestra que idiota sos, tu querido Martín tiene las horas contadas
Emy desapareció sin dejar rastro alguno, subió rápidamente al auto y partió hacia Buenos Aires otra vez, solo deseaba que Martín estuviera bien.