miércoles, 6 de febrero de 2013
En la locura también se ama 13
Les presento a mi esposo
Una vez que terminaron de guardar y limpiar todo, el padre de Laura decidió tomar una siesta mientra que la mama y los hermanos salían a pasear, teniendo la casa prácticamente libre ella y su prometido decidieron darse una ducha juntos para luego poder ir a la casa de Stefaní a contar la gran noticia.
Laura se moría de emoción por contarle a su amiga lo que había pasado, sabía que no sería del todo agradable para ella ni para los demás pero tenía la esperanza que todos lograran comprender que por fin había un cambio en la relación.
Una vez que terminaron se secaron y se cambiaron, la joven muchacha se recostó en la cama mirando como el, su futuro marido terminaba de guardar la ropa en su bolso, debido a que el todavía se hospedaba en el hotel que estaba a tan solo cuatro cuadras de la casa de ella, aún debía pagar y anunciar que ya no estaría ahí, ya que a que habían decidido vivir juntos este tiempo que el estuviera en Buenos Aires, ambos sabían que el en algún momento debería viajar nuevamente a Rosario no solo para comunicar su compromiso a su familia si no que también para pedir que lo transfirieran en su trabajo a Capital. Por el momento tenían pensado vivir ahí, Laura ya se había anotado en la facultad de Arte, ella seguiría canto y como no había un instituto de nivel terciario o universitario donde ella pudiera estudiar canto de forma profesional en Rosario, permanecerían allí al menos unos años, el calculaba que no pasarían mas de cuatro o cinco, tenía la esperanza de que juntos se pudieran ir a vivir a otro lugar. Martín era amante del bosque, las montañas y sobre todo el frío -sufría de problemas con las altas temperaturas del verano- así que gracias a sus gustos el tenía en mente poder convencer a Laura de que juntos formaran su nueva vida en la provincia de Río Negro o mas específico... Bariloche, era arriesgado pero sabía que trabajo no le iba a faltar, la suerte le sonreía últimamente y estaba en una empresa bien posicionada en el mercado, la cual le brindaba muchas oportunidades, una de ellas era la posibilidad de trasladarse de una provincia a otra en Argentina, también sabía que su buena relación con el jefe haría que el techo no le faltara o por lo menos por un año o dos hasta que ellos lograran ubicarse bien, lo único que faltaba conseguir era la aprobación de su prometida, no es que a ella le disgustara el lugar, si no que no se llevaba del todo con el frío, en invierno siempre estaba enferma y distanciarse tanto de sus amigos y familia tal vez no sería de su agrado. Era una de sus diferencias, el siempre había sido un chico solitario, no tenía mas de dos amigos y aunque pareciera triste el así lo prefería, su relación con su familia había decaído en esa época en la cual el no controlaba sus enojos, se había distanciado mucho a tal punto que no sabía como entablar una conversación con sus hermanos, por ese motivo -entre otros- mudarse allí no le era gran problema.
Una vez que ambos estaban listos partieron a la casa de Tefi, había llamado al grupo de amigos, todos iban a ir excepto Ezequiel, Laura consideraba que era mejor que ella hablara a solas con el, sin toda esa gente, lejos de cualquier tipo de alboroto que se pueda crear cuando la noticia sea anunciada. En el camino el único tema de conversación era el lugar donde podría ser el evento, las tarjetas, los souvenirs, había tanto que pensar, ella no podía mas de la emoción.
El camino fue corto a comparación de las otras veces, el tiempo pasa volando cuando en realidad se disfruta el momento. Cuando entraron y las palabras cálidas recibieron a Laurita mientras que miradas tan frías como un iceberg se le clavaban a Martín. Todos pasaron al patio juntos disfrutaron de charlas emotivas de la secundaria, recordando momentos graciosos que se vivieron en ella, aunque hacía poco que se había terminado, la idea de que ya no se verían tan seguido los desanimaba un poco, todos sabían que algunos se perderían en el tiempo pero no en la memoria. Así que allí estaban; Tefi, Caroline, Marcos, Luca, Agustín, Sebastian, Nicolas, claro que faltaba Angie pero su estadía en Francia aún continuaba, había decidido contarles a ellos primero ya que era con los que mas afinidad tenía, claro que los demás con los que también había compartido buenos momentos serían invitados a la boda pero no sentía la inmensa necesidad de contarles la noticia como lo sentía con ellos.
Una vez llegado el momento Laura un poco nerviosa comenzó su discurso.
- Gracias por haber venido hoy, si bien quería verlos porque los extrañaba el verdadero motivo de la reunión que le pedí a Tefi que organizara es que tengo que darles una noticia. No quiero que lo que les vaya a decir les moleste, tengo en cuenta que debido a lo que pase ese tiempo que estuvo ausente ustedes llegaron a tenerle mucha bronca a Martín, hasta tal punto de no querer verlo nunca mas o incluso peor -ella y su amiga intercambiaron miradas, sabían el motivo- también se que ustedes ayudaron muchísimo en mi regreso al colegio y que trataron de callar el tema, la historia que tuve con el, para siempre y no quiero que piensen que no les estoy agradecida, fue un gesto hermoso y por mas que yo tenga una amistad mas fuerte con algunas personas de aca que con otras, yo lo valoro por igual porque demostraron su afecto hacia mi, así que como me demostraron cariño haciendo eso quiero que lo demuestren ahora entendiendome; Ustedes saben que yo a el lo amo y que por mas que yo ese tiempo lo haya olvidado, apenas supe su nombre -aún sin saber quien era- despertaron sentimientos que en ese momento yo no entendía. Si, el me lastimo muchísimo y puede que me haya causado un dolor enorme -Martín sentía mil cuchillos en el pecho al escuchar esas palabras, sus ojos reflejaban lo avergonzado y triste que se sentía al escuchar esas palabras- pero nunca dejo de amarme, al igual que yo nunca deje de amarlo a el y ahora volvió para reparar todo lo que causó y antes de que se pregunten "¿como sabe que no hará lo mismo que las otras veces cuando el le prometía cambiar?" bueno por desgracia no tengo la respuesta a esa pregunta porque estoy agarrada con todas mis fuerzas a la esperanza de que esta vez si sea verdad -ella sabía que su discurso podía ocasionarle molestia y aungustia a Martín pero debía dejar todo en claro para que no haya peleas, así que solo se limito a mirarlo con esa dulzura que solo sus ojos poseían y tomó su mano- y sin mas palabras de monólogo de obra de teatro quiero decirles que el y yo... nos vamos a casar.
Miradas heladas, solo eso la pareja podía ver, hasta que Carolina se atrevió a dar la primera palabra
-Laura, siempre fuiste mas una caja de pandora que una chica y creo que hablo por todos ahora, ya que la noticia en serio nos dejó helados, porque solamente pensábamos que ibas a decir que habían vuelto a estar de novios, pero al ver que es mayor que eso... solo puedo decir en mi nombre y en nombre de los demás que si es lo que a vos realmente te hace feliz nosotros te vamos a apoyar y en cuanto a Martín -las miradas dejaron de ser miradas para transformarse en dagas amenazadoras- esperamos que esta vez si sea verdad y que cuides a nuestra amiga como es debido
- Prometo que así será, ya que Laura dijo unas palabras yo también quería decir unas, descuiden que no serán igual de largas -le dedico una sonrisa a su novia para que comprenda que solo era una broma para romper el hielo con los amigos de ella- Ustedes la ayudaron mucho, le dieron el cariño y el apoyo que yo debería haberle dado, pero no fue así... Estuve ausente mucho tiempo y la descuide, ustedes cuidaron de ella así que gracias por darle lo que yo no pude pero debería haber hecho. Les prometo que en serio esta vez es diferente
- Bueno supongo que para cerrar este emotivo y sorpresivo encuentro todos deberíamos darles un apretón de manos y abrazos a la feliz pareja.
Todos se quedaron hasta largas horas de la noche, hablando y comiendo, se podía decir que todo estaba hecho pero a Laura le quedaba un tema pendiente todavia... Hablar con Ezequiel
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
