jueves, 5 de abril de 2012

En la locura también se ama 11




Hasta que la muerte nos separe.
Laura vio como Ezequiel se marchaba, por mas que el le haya dicho que nada cambiaría y que la seguiría viendo de la misma forma, ella no podía evitar sentir culpa puesto que el siempre estuvo con ella en todo momento siempre fue su amigo incondicional y ahora ella lo había lastimado pero por otro lado sabía que era mejor haberle dicho la verdad, se hubiera sentido peor si seguía manteniendo esa relación amando a otro chico.

Sabía que tenía que ir a su casa, sabía que la estaban esperando con la comida lista pero también sabía que le preguntarían el motivo de sus ojos tristes, así que decidió llamar a su casa para avisar que iría a visitar a sus amigas -hacía tiempo no sabía nada de ellas y quería comentarles todo lo sucedido- Llamo a Stefani, extrañaba oír la voz de su amiga, le comunicó sus deseos de verse y gustosamente ella acepto, se vieron en su casa y almorzaron juntas como solían hacer en épocas de clases.
- Extrañaba juntarme y almorzar con vos, pareciera que estuviéramos en la secundaria otra vez
- Si, se extraña o por lo menos yo, a veces me pregunto que será de la vida de nuestros compañeros ahora
- Podríamos organizar algo algún día si queres...
- JÁ no me hagas reír
- Me imaginé que esa podía ser una de tus respuestas amiga, pero bueno cuéntame como has estado, que has hecho, hace mucho no se nada de vos 
- Bueno oficialmente ya soy una chica universitaria, pude anotarme en la facultad aunque he tenido unos problemas con la vieja de recepción, no parece tener mucha simpatía con los nuevos, en fin en un mes arranco y si tengo suerte comparto algunas clases con un chico que conocí esperando a que la vieja se desocupara 
- ¿Un chico? creo que no hace falta decirlo, quiero saber todo
- Bueno se llama Pablo, cumple 19 en tres meses, rubio, ojos marrones, estatura a mi conveniencia, en conclusión un chico de mi categoría. 
- Bueno en ese caso espero seguir recibiendo noticias sobre este Pablo
- Yo también espero poder contarte mas cosas sobre el, aunque en realidad quería saber de vos... No hace falta comentar que me entere lo de Martin, Eze me contó que te acordaste todo, lo supo cuando llamo a tu casa para ver como estabas...
- ¿El llamaba a casa?
- Si dos veces por semana, con la aparición de tu agresivo, loco, ex novio... El pobre chico estaba aterrado y bueno así fue como el se enteró, yo me enteré pero prefería que me lo contaras vos, no quería agregarte presión 
- Si bueno fue complicado, el hecho de recordar todo de golpe sin filtro alguno que me de un respiro para analizar las cosas... Pero ya estoy bien si es que esa es la palabra correcta para describirme en estos momentos
- ¿A que te referis?
- Bueno en primer lugar acabo de verme con Ezequiel, después de una larga noche de reflexión, comparaciones y complicaciones llegue a la conclusión de que en realidad nunca había dejado de verlo como amigo
- Lo supuse, con Angie -que por sierto luego tengo que comentarte unas cosas de ella- notábamos que no lo tratabas como tu novio, si lo besabas y lo abrazabas pero había cierta distancia
- No pensé que era tan obvio, pobre Eze... La cuestión es que no solo le dije que nunca había dejado de verlo como amigo si no que le confesé que Martin y yo nos besamos en algunas ocasiones y que por mas de que me sintiera culpable no me arrepentía
- Entiendo, si me estuvieras contando que el beso fue con otro chico diría "amiga te desconozco" pero odio tener que admitir que es entendible siendo Martin de la persona de la cual hablamos, que por cierto no hace falta que te diga que no apruebo en absoluto que vuelvas con el, pero creo que eso ya lo sabías
- Si y lo entiendo, se que todos piensan así también se que quedaré como la bruja mala que rompió el corazón del chico mas bueno de Buenos Aires para irse con su ¿Como lo llamaste? ¿ex novio violento y loco?
- De hecho era agresivo, loco, ex novio. No importa lo que comenten los demás, es lo que vos sentís y hubieras sido la bruja si hubieras seguido con el mientras te acostabas con tu ex
- Ay por favor ! con Martin no ha pasado nada
- Por ahora, cambiando de tema...
- Si, dijiste que tenía que contarme algo sobre Angie, no la veo desde la última vez que nos juntamos todos
- Si bueno, ella cuando se entero ese mismo día que eras la novia de Ezequiel no lo tomo muy bien, no se si sabías pero sentía cosas por el, no se muy bien QUE clase de cosas ni que tan profundas pero le gustaba y antes de que te enojes conmigo quiero aclararte que yo me entere de esto hace poco
- No puedo creerlo ¿como es que nunca nos contó? 
- Todos sabíamos lo que el sentía por vos, claro que la única que no lo sabía eras vos, siempre fuiste lenta en darte cuenta de ese tipo de cosas, como sea seguramente no habrá querido hacer incómoda la situación 
- Me siento muy mal por ella, no quería lastimarla, si tan solo hubiera sabido
- No hace falta que te tortures, nadie tiene la culpa acá
- Necesito hablar con ella y aclarar todo, decirle que el ya esta libre y que no me voy a oponer si ella quiere intentarlo
- Bueno esa es otra cosa que tenía que contarte, ella ya no esta acá, se fue de vacaciones a Francia con su familia y de paso...
- ¿Que mas quiere hacer?
- ¿Recuerdas la solicitud de empleo que le llego desde Francia para trabajar en esa revista de moda? Bueno ella comento sobre sus planes familiares de verano y ellos aceptaron esperarla para que pudieran negociar
- Sabía que tenía éxito con cada columna que mandaba pero no pensé que ella lo hacía para que la tomarán en cuenta y así irse a vivir a otro país, a otro continente !
- Creo que era algo obvio, si no ¿para que lo haría? es el sueño de ella trabajar en esas grandes revistas, la voy a extrañar pero merece ser feliz y luchar para conseguir lo que quiere
- No pongo en duda eso, es mi amiga y deseo que triunfe pero necesito hablar con ella, necesito pedirle perdón, se que no hay culpables pero no dejo de sentirme mal. ¿Cuando te enteraste de todo eso?
- Hace dos semanas, me contó todo y como vos estabas con todo este problema no quería angustiarte, me pidió que si te veía que te cuente todo -omitiendo lo de Ezequiel claro- Se que aunque te diga que no te sientas mal no voy a cambiarlo, pero estaría bueno que dejes de ser tan dura con vos misma
- Ya se, pero simplemente no puedo evitarlo.

Pasaron toda la tarde juntas recordando momentos y acordando días de la semana para verse y no perder contacto. Laura sentía tanta paz, necesitaba desconectar su cabeza aunque sea un momento, tener a Martin otra vez en su vida, la enfermedad posiblemente reaparecida, la agotaban, era reconfortante hablar con su amiga otra vez.

Al llegar a su casa Martín la estaba esperando y por su cara nada bueno había pasado ahí
- ¿Donde estabas ?
- Había salido a caminar y
- ¿Y ese ramo de flores?
- Si me interrumpís nunca te voy a poder contar lo que hice y a donde fui
- Tenes razón perdón
- Fui a caminar, me quede sentada en un banco de la plaza y cuando estaba volviendo me lo cruce a Ezequiel
- ASÍ QUE EL TE DIO EL RAMO
- Si vas a sacar tus propias conclusiones no me preguntes nada, déjame terminar. Si fue él el que me dio el ramo pero déjame que te cuente todo lo que paso antes
- Bueno.
- Aproveche para terminar con él, le dije que nunca lo había dejado de ver como un amigo y también le dije lo que había pasado entre nosotros dos últimamente
- ¿Y que te dijo?
- Me dijo que entendía y que siempre supo que nunca iba a poder reemplazarte, me abrazo y después me dio este ramo, siempre supo que los lirios blancos son mis favoritos. Luego fuí a almorzar con Tefi y perdí la noción del tiempo
- Perdóname
- ¿Por haberme gritado y haberte llevado por los celos como de costumbre?
- Si, sabes como soy con vos
- Si, ya lo se. Lo que no se es que estás haciendo acá ¿mis padres no te dijeron nada?
- Si, de eso tenía que hablarte entre otras cosas, hable con ellos pero demás esta decir que no fui bienvenido al principio
- ¿Solamente al principio?
- Sigo sin ser bienvenido pero al menos ahora no me harán un escándalo cada vez que me vean contigo
- ¿Y que les dijiste?
- Que nunca mas me iba a alejar a vos y que vengo a cumplir todo lo que te prometí
- Claro entiendo, y dime ¿que otras cosas me tenías que decir?
- No entiendo porque el sarcasmo pero no es momento de hablar sobre eso ahora, no te puedo ocultar lo que me dijo el medico, lo necesitas saber
- Bueno te escucho
- Ellos nunca supieron como superaste tu sola la enfermedad, así que no saben si puede volver o no y tienes que evitar emociones fuertes referidas al pasado para que no vuelva a surgir
- Me parece que es un poco tarde para eso, recordé todo, todo sobre vos , lo que pase
-  Eso yo lo se, no se como decirlo sin alterarte
- ¿Que quieres decir con eso?
- Laura, tu esquizofrenia volvió
- No, no no puede ser no, no quiero volver a pasar por todo lo que pase, no quiero que me den pastillas, no quiero que me encierren, NO QUIERO
- No va a pasar nada de eso, tranquila
- SI VA A PASAR A PENAS SE ENTEREN QUE VOLVIÓ ME VAN A ENCERRAR
- No mi amor no va a pasar eso porque yo estoy acá con vos, va a ser diferente no voy a dejar que te encierren en ningún lado, te voy a cuidar, aparte el doctor ya sabe todo
Martín la abrazo muy fuerte, el sabía que por su bien era mejor que la hospitalizaran pero no quería que volviera a sufrir, si ella no quería el no lo iba a permitir.
Laura quedo dormida entre sus brazos después de tanto llorar, así que la llevo hasta su cuarto y la recostó en su cama. Hacia mucho tiempo que no la veía dormir, era hermosa y el mismo nunca se perdonaría todo el daño que le causo, esa mujer que tenía un rostro tan delicado llegaba a ser mas fuerte de lo que el pensaba, era distinta a las demás, su capacidad de perdonar y seguir amando, sus fuerzas para continuar a pesar de los obstáculos, su cariño a la vida, la sonrisa que hacía que cualquier persona dejara de sentir dolor aunque sea por un momento, esos ojos cautivadores, que invitaban a cualquier hombre a seguir mirándolos hasta que ella terminara de pasar, una mujer magnifica tan perfecta para el, se torturaba al recordar que todo lo que estaba sucediéndole era su culpa.
La hizo a un lado y se acostó junto a ella, acariciaba con suavidad sus mejillas blancas, tenía la nariz un poco rosada debido al llanto, que idiota se sentía al haberla descuidado tanto, ella siempre sería la mujer perfecta para el y ahora teniéndola a su lado nunca mas la dejaría ir, sabía perfectamente lo que quería y ella estaba en todos sus planes, solamente viviría para verla sonreír. Se prometió a si mismo ser su apoyo incondicional, ser el hombre que siempre le dijo que sería, le daría una familia y amor hasta que sean viejos los dos, siempre cuidaría de ella y nunca mas la dejaría sola y todo comenzaba a partir de esta noche
Ya era las ocho, Martín la despertó a Laura para que se vistiera, la quería llevar a cenar y tenía una sorpresa para ella
- Quiero llevarte a un lugar, la noche esta hermosa y no me gustaría que te quedes acá
- ¿A donde vamos?
- Dejaría de ser una sorpresa si te lo digo, ponte lo mas elegante que tengas, te espero abajo
Laura comenzó a vestirse y luego a maquillarse, no se imaginaba a donde irían, esa sensación de intriga le gustaba ya que era una sorpresa que el había preparado para ella.
Comenzó a bajar por las escaleras, primero se vieron unos zapatos plateados acompañados por unas largas y suaves piernas, luego el vestido negro que se mezclaba con su cintura subiendo por su pecho hasta los hombros dejando la espalda descubierta, para que después la luz del living iluminará esa cara con rasgos delicados de una mujer hermosa tan sencillamente maquillada y peinada pero aún así perfecta para la noche
Martín quedo perplejo al verla, estaba deslumbrante, se acerco a ella, le sonrió y la beso. Laura les aviso a sus padres que llegaría tarde así que no hacía falta que la esperen.
Subieron al auto y partieron, ella estaba un poco nerviosa había pasado mucho tiempo desde la última vez que salieron de esta manera, se limito a hablar y miro por la ventana, por el curso que había tomado parecía que se dirigían a Puerto Madero -un barrio hermosamente caro, en la parte donde se encontraban todos los restaurantes había una iluminación perfecta que dejaba que la noche estrellada se contemplara también, estaba el río, el casino flotante, un lugar perfecto para que las parejas o familias vayan a cenar o almorzar-
Martín la veía muy callada y la tomó de la mano, ella lo miró y le sonrió.
- ¿Tenes idea de a donde te estoy llevando?
- Creo que si, a Puerto Madero ¿no es cierto?
- jaja la idea era que me digas que no, pero bueno parte de la sorpresa ya la descubriste tu
- ¿A que se debe todo esto?
- ¿Que tiene de malo? ¿No puedo llevar a mi novia a cenar?
- ¿Tu novia? ¿Y eso cuando se decidió?
- Bueno creí que al haber terminado con Ezequiel tu y yo volveríamos a ser algo mas que solamente dos personas que se besan a escondidas de terceros, salvo que tu no quieras
- No dije que no quiera, pero me tomaste por sorpresa, aunque viniendo de vos...
- Ya se a donde apunta ese comentario y no te lo voy a discutir, tenes razón siempre lo hice, siempre lanzaba algún comentario como ese cuando volvíamos, sin consultarte nada
- No importa, supongo que era y es para dejarme en claro lo que somos
- Exacto
- Bueno y bien ¿a que restaurante me piensas llevar?
- ya adivinaste el barrio déjame que te sorprenda con todo lo demás
Pasaron unos minutos mas hasta que por fin llegaron, dejaron en auto en un estacionamiento bien cuidado y comenzaron a caminar hacia donde estaban todos los restaurantes. Indiscutiblemente era el lugar perfecto, las calles y veredas mantenían un aspecto antiguo acompañado de la delicada pero moderna iluminación, los restaurantes uno al lado del otro brindaba comodidad de elección a los turistas o recidentes del lugar, todo lo que decearan comer lo encontrarían.
- Bien ahora cerra los ojos y seguime
- No ! me voy a caer
- No mi amor, confía en mi
Caminaron unos pocos pasos hasta que ella escucho la voz de el diciendo que podía abrir los ojos y cuando lo hizo quedo sorprendida, era el lugar que a ella le gustaba, lo miró y lo abrazo con fuerzas.
El dijo el nombre de mesa que había reservado y cuando el mozo los llevo hasta allí Laura no podía creer lo que veía, toda una mesa iluminada con velas blancas y en el centro de esta lirios de colores blancos, rosas, rlilas, todo estaba perfecto. Se sentaron y ella aún permanecía perpleja por lo que veía, las personas a su al rededor los miraban sorprendidos al ver tanta organización
- Te juro que no entiendo en que momento organizaste todo esto
- Antes de que vos llegaras hable con tus padres para saber donde podía llevarte a comer
- Supongo que te respondieron con gracia y ternura
- Si, como la tuya cada vez que te hago enojar
- Ni me lo recuerdes, igual te conozco y se que todo esto es por algo a mi no me engañas
- Si hay un motivo y es que quiero darte una noche como tu siempre quisiste, no me olvido de todas esas charlas por teléfono a la madrugada cuando me contabas estas cosas
- ¿Seguro que no hay nada mas?
- Jajaja ¿podes disfrutar el momento y no hacer tantas preguntas ?
- Bueno, pero eso me da la razón a mi hay algo mas y lo voy a descubrir
- Si, lo descubrirás en su momento
Pidieron la cena y charlaron toda la noche, rieron y disfrutaron un momento precioso. El se perdía en su sonrisa y su voz, la cual cuando sonaba lo dejaba atónito.
Una vez que terminaron y pidieron la cuenta salieron a caminar, la noche era hermosa
- Te tengo una última sorpresa
- Me imagine, sabes que te conozco muy bien
- Si lo se, pero necesito que te pongas esta venda primero
- ¿Otra vez tengo que cerrar los ojos?
- Si, pero vale la pena, te acordas que en el auto vos me dijiste que yo suelo decir ciertos o mejor dicho, suelo establecer ciertas relaciones o afirmar cosas sin preguntar ?
- Si pero ¿que tiene que ver con esto?
- Ahora lo vas a ver
Laura de fondo escuchaba violines pero no distinguía la canción que interpretaban, no sabía si eso era parte de la sorpresa o no, pero pronto lo averiguaría
- ¿Lista?
- Si...
- Sacate la venda
Y así le obedeció, al hacerlo no entendía muy bien, había músicos con sus violines al lado del río solamente, ¿acaso bailarían ahí?, Martín sonrió al ver su carita confundida, la tomo de la mano y se arrodilló
- Quiero que veas que no todo lo digo sin preguntar, Laura ¿Queres casarte conmigo?
Laura sorprendida no podía creer lo que pasaba, todo fue muy rápido, una mezcla de confusión y alegría la recorrieron por completo en tan solo segundos
- Si quiero
El se levantó rápidamente y la abrazo haciéndola girar, la beso y le dijo
- Hasta que la muerte nos separe
- No, ni en la muerte nos vamos a alejar...